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Gil Carbonés y Baldich, mejor jugador del Mundo de Horseball de 2015

El joven jinete de La Garriga, Gil Carbonés y Baldich, fue proclamado recientemente mejor jugador del mundo de 2015 por la Federación Internacional de Horseball al quedar primero del Ranking Mundial. Esa misma noche, Gil, se había proclamado con su equipo el Club d’Equitació Esportiva Cardedeu, por segundo año consecutivo y cuarto en su historia, Campeón de Europa de Clubes de Horseball, y recogía también los premios individuales de mejor goleador, con 13 goles en los tres partidos del torneo y mejor binomio europeo junto con su caballo Saint Calin. Unos meses antes, el 30 de agosto, se proclamaba Subcampeón de Europa con la Selección Española y también recibía el trofeo de máximo goleador del campeonato. El pasado mayo, ganaba el de máximo goleador del Campeonato Internacional de Horseball Open Alforges, después de que el CEEC se proclamara también campeón. Asimismo, esta temporada, ganaba los trofeos individuales de mejor goleador de la Liga Catalana y del Campeonato de España de Horseball. Todos estos méritos junto con los éxitos internacionales de sus equipos, lo han catapultado a lo más alto del podio de los premios WHR, que cada año otorga la Federación Internacional de Horseball.

Gil, nacido en 1992, comenzó a montar a caballo con sólo 5 años en su club de toda la vida: el Club d’Equitació Esportiva Cardedeu. A los 8 años participaba en categoría infantil en las primeras ligas de horseball de Cataluña. Y a los 10 ya formaba parte de la Selección Catalana en categoría de benjamines en el Torneo Internacional de Horseball de Saint Georges de Orques.

Con sólo 14 años, formó parte de la Selección Española Sub 16, donde ganó la medalla de bronce, con 15 la de plata y el 2008, con 16 años se proclamaba con la Selección, Campeón de Europa de Horseball, por primera vez en la historia, derrotando a un equipo francés.

En 2009, en 2011 y 2015 ha participado con la Selección Española, en el Campeonato de Europa de Horseball consiguiendo la plata en las tres ocasiones.

Con el CEEC de Cardedeu ha ganado la Liga Catalana en 7 ocasiones y el Campeonato de España en 7 más. En 2009 ganaba con el CEEC la Champions League en Lyon, donde por primera vez, se imponía un equipo de horseball que no era francés. Este triunfo se repetía en 2011 en Ponte de Lima, en 2014 a Alfezeirao y este año en Le Mans.

Este joven de La Garriga tiene unas cualidades físicas excepcionales, con casi dos metros de altura y una gran agilidad, que lo hacen imbatible en las touches y en las recogidas de  pelota; su espíritu de lucha le convierte en temible en la defensa y difícil de parar en el ataque, y su sangre fría le acompaña en el acierto en la canasta, convirtiéndolo en el máximo goleador de todas las competiciones en las que participa.

En Gil Carbonés ha jugado siempre a las órdenes de su compañero y capitán de equipo, Miquel Julià que tras ser el mejor jugador del 2014, este 2015 ha ganado el trofeo de mejor jugador del mundo de los últimos 8 años y se mantiene como segundo mejor jugador del mundo.

Una historia de esfuerzo y superación.

Después del Campeonato de España de Autonomías, en septiembre de 2012, a este joven campeón, cuando sólo tenía 20 años, que de días trabaja en la construcción y de noches monta a caballo y entrena a horseball, le diagnosticaron un cáncer testicular. Durante 10 meses su pista de juego fue un hospital, el caballo de batalla, operaciones y quimioterapia, y su objetivo, esforzarse y trabajar para ganar, ganar siempre y más que nunca y ser el mejor en el campeonato de la vida.

La última operación que le efectuaron para extraer los pólipos acumulados en el abdomen obligaron a Gil a hacer un proceso de recuperación en el CAR de Sant Cugat que le permitió restablecer la musculatura y continuar jugando su deporte, al más alto nivel .

A finales de julio de 2013, Gil saltaba de nuevo a una pista de horseball, en el Campeonato de España, y se proclamaba campeón con su equipo, el CEEC de Cardedeu.

El horseball fue siempre su motivación para la lucha contra la enfermedad, y su trabajo y esfuerzo, lo han llevado a mantenerse en la élite y poder finalmente recoger como recompensa, el premio que lo reconoce como mejor jugador del mundo de horseball.

Gil, el número 3 del CEEC, es para todos los jóvenes jugadores de horseball, un ejemplo de lucha y superación, que ahora pueden ver en lo más alto del podio mundial del horseball.