La pista principal número 3 de Montenmedio pasa a llamarse Pista 3 – Don Antonio
El comité organizador del Circuito Hípico del Sol, ha rebautizado a la pista más importante del complejo deportivo de la Dehesa Montenmedio, la Pista 3 – David Broome, que a partir de ahora pasará a llamarse Pista 3 – D. Antonio, en honor al fundador, propietario y “alma mater” del Andalucía Sunshine Tour en sus 32 años de historia. Don Antonio Blázquez Marín nos dejaba el pasado 13 de Febrero a los 86 años de edad pero ahora estará siempre presente en el circuito que él creo, desarrolló y al que se dedicó en cuerpo y alma durante más de 30 años, dando nombre a la pista más importante y al corazón del complejo que él ideo. Un visionario que tuvo el valor de apostar por un proyecto que a día de hoy es único en el mundo, reuniendo a más de 2.000 caballos cada semana y con jinetes y amazonas de los 5 continentes, todos ellos reunidos en la finca que con tanto amor él desarrolló y que hoy forma Montenmedio y su Circuito Hípico del Sol.
A continuación, compartimos la carta de despedida que se leyó en un bonito y muy emotivo homenaje que se realizó en la ya hoy Pista 3 – D. Antonio el pasado domingo, cuando todas las competiciones se pararon a medio día durante quince minutos y todos los jinetes y amazonas acudieron a la pista principal para llevar a cabo un minuto de silencio en recurdo de Antonio Blázquez Marín (DEP).
Homenaje a Don Antonio Blázquez:
“La despedida de Antonio Blázquez no es solo la de un gran empresario: es la de un soñador que supo convertir su pasión por el caballo en un legado lleno de vida, de encuentros y de momentos que permanecerán para siempre en la memoria de la hípica.
Visionario incansable y creador de los circuitos hípicos modernos, transformó su finca de Montenmedio, en Vejer de la Frontera, en algo más que unas instalaciones deportivas: la convirtió en un lugar con alma propia. Allí levantó, con intuición, elegancia y una hospitalidad inconfundible, un espacio donde el deporte se vivía con alegría, donde cada jinete encontraba una sonrisa y donde el ambiente reflejaba su carácter cercano y apasionado.
Fue mucho más que un organizador excepcional. Fue anfitrión, impulsor y motor de una comunidad que cada año reunía a miles de caballos y aficionados llegados de todo el mundo. Bajo su impulso, Montenmedio se llenó de luz, de movimiento y de historias compartidas; un punto de encuentro donde la hípica se vivía con intensidad, amistad y entusiasmo.
Hoy su obra continúa firme gracias a su familia y muy especialmente, a su hija Teresa Blázquez, y a todo su equipo que proyectan hacia el futuro el sueño que Antonio inició hace más de tres décadas. Se marcha un hombre irrepetible, pero permanece su legado. Permanece la belleza de sus pistas, el eco de los cascos sobre la arena y la energía de todos los momentos felices que ayudó a crear.
Descanse en paz. Porque quienes amamos este deporte sabemos que su espíritu seguirá cabalgando con nosotros.”
Fotos: Moises Basallote